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Esos recuerdos

¿Recuerdas esos días en la calle?
Cuando nos sentábamos en la vieja mesa de madera
y nos mecíamos al ritmo del viento.
La tarde nos llevaba de la mano
hasta el ocaso del sol veraniego,
escuchábamos la fuente de la plaza
cuando los niños jugaban a ser mayores.
Algo nos decía que debíamos cerrar la puerta de la casa
y a la lumbre de la leña encendida
quemábamos los minutos del día que quedaban.
La noche nos sorprendía mirándonos
y al cobijo de unas sábanas blancas
te abrazaba en silencio.
¿Recuerdas esos días en primavera?
Cuando las flores nos mandaban su aroma por la ventana
esa puerta al día que nos sorprendía
y los únicos sonidos eran los de la mañana.
Si yo...

Si yo fuera de piedra
y esto no fuese un poema
estaría viéndote leer
las letras que nunca escribiría.
Si yo fuese un poema
y las letras fuesen de piedra
las pondría sobre tu mano
para que soportases el peso de la belleza.
Una tarde

Una tarde, de vez en cuando,
te devuelve la vida.
Una tarde, sin esperarlo,
te araña los recuerdos
y con su suave zarpazo,
trae a la memoria los momentos exquisitos.
Una sonrisa, entonces,
una mirada dulce,
un beso no dado,
un roce delicado,
compensa el tiempo separados.
Solo mi cobardía,
impidió que un abrazo,
impidió que un beso,
sellara el momento,
y nos trasladara al pasado.
Lo que no te dije

Lo que no te dije
està escrito en los rincones de estos poemas
y lo estaba gritando con mi mirada
Lo que no te dije
no lo ha dicho nadie antes
porque como yo
no te ha querido nadie.