Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2007.
Sólo con un tierno beso
me conquistó la belleza
de tu rostro, tu mirada
el poder de la soledad
que me transmitías.
La esperanza del salir del tunel
algo que no supimos/pudimos vencer.
Hoy,
quiero recoger la historia,
donde la dejamos.
sólo con un tierno beso.
Besos y boca
donde irían a parar los miles de besos.
Beso que fluye por las comisuras de unos labios
que dictan mi nombre en las afueras de tu boca.
Boca que cierro a tu paso
como espuma que se me escapa de las manos,
de la marea de tu encarnecidos besos.
Buscaré tu carta por los recuerdos
intentando buscar tu carta
pero hoy no pasó el cartero
con el que jugaste aquel día.
Ven a verme, blanca almohada
que quiero romper el hechizo,
hacerte volar por la mañana,
y verte llorar por lo que hizo
aquella paloma enredada
en tu azul, volante vestido.
Preso de ti
una estola pensaba hacerme.
Tejerla de bellas telas
y de pétalos aromarla.
Soltarla al viento para teñirla de aire
y que de sus extremos,
miles de mariposas la transportasen.
Dejarla caer junto a tu sombra,
y ceñirla.
Mas no me vendieron los hilos de Diosas
y tuve que robarlos.
Preso estoy,
y preso quiero seguir.
Pero de tus ojos y de tus manos,
de tus brazos y de tus besos,
de tu boca y de tu cuerpo.
Desearía tener tus ojos siempre cerca
y tus manos, de mis manos,
respirar el mismo aire,
caminar los mismos pasos,
recorrer juntos el futuro,
y escuchar el eco de mi voz, en la tuya
al decir las dos mas bellas palabras,
que dirigidas a ti, se engrandecen.
Club (albergue) nocturno
En la paralela de un bar
donde se mezcla odio y cerveza
matemáticas aparte
aleación futurista
un borracho ha caído,
quizás no exista mañana.
Besos llenos de dinero,
bajo la mesa, una mano
va a posarse en tu pudor,
desprecio a la muerte negra
espada de Damocles que no cae,
la noche no acaba.
Nieto de una barra vieja
donde viejos alcohólicos
dejaron plasmada la última década
por el precio de un placer.
La puerta se abre,
por la boca fuego arroja
arma negra, pistola blanca
rebota en mi corazón,
solo yo se lo desgraciado que soy.La aparición
Cuando apareció en mi ventana
era una paloma
que bailaba en una baldosa
la danza de Bilitis.
Caía del cielo una lluvia
que regaba la rosa
que había plantado ayer
y florecía deprisa al son de la música.
Puse un pie en su mano
y lo besó llorando,
por fin había nacido
el día que íbamos a amarnos.